Fundación Institutos Educacionales
Asociados
La Fundación Institutos Asociados, creada por la Dra. Luisa
Elena Vegas, Prof. Eunice Gómez y Dra. María Isabel Vegas de Sosa. Legalizada el
día 3 de febrero de 1978. Es la depositaria y conservadora de los valores
fundamentales que dieron origen a Institutos Educacionales Asociados; de la
ideología Institucional; de los controles para mantener vigentes tanto esos
principios, como los beneficios de los cuales disfrutan los socios naturales y
los miembros de la Comunidad Educativa. El convenio que concede esas
prerrogativas, fue firmado el 6 de julio de 1978, entre la propietaria de los
bienes inmuebles y de la razón social, C.A. Institutos Educacionales Asociados y
la Asociación Civil sin fines de lucro, actualmente encargada de administrar y
desarrollar la Unidad Docente, Institutos Educacionales Asociados.
Además
de la facultad de mantener los principios que inspiraron su creación, La
Fundación, es la encargada de facilitar atención integral a las familias de la
comunidad El Placer de María y la educativa a los docentes y empleados
administrativos y de mantenimiento de la Unidad Educativa. Es propietaria
conjunta de parte de los terrenos donde funciona A.D.I.C. Asociación de
Desarrollo Integral Comunitario, de parte de los campos deportivos de I.E.A. y
de las obras de arte de las que disfruta la Institución.
Está integrada
por las personas más distinguidas por sus servicios a la comunidad, padres de
familia, docentes, y otros destacados miembros de la sociedad civil.
¿QUIÉN HABLA DE
EDUCAR?
Doctora Luisa Elena
Vegas
Hoy 15 de enero, amanecí no ocupándome sino preocupándome por la EDUCACIÓN.
Padres y docentes son los educadores natos y profesionales que educan a pequeños
y grandes, niños y adolescentes, jóvenes y viejos. El Creador del Universo, les
impuso la misión de continuar y perfeccionar su obra. Pero, ¿están dadas, en
nuestro país, las condiciones para que esta suprema tarea se
cumpla?
Los objetivos a los cuales debe apuntar la educación en el
Siglo XXI, son: AUTONOMÍA Y RESPONSABILIDAD. Preparar al ser humano para que
tenga una vida plena y ejerza, en libertad, sus deberes y derechos
ciudadanos.
La incoherencia y la inconsistencia, son unas de las tantas
formas erráticas que conducen a nuestra sociedad. No hay metas concretas, no hay
voluntad de alcanzarlas y no hay espíritu crítico, para corregir esas conductas.
Cuando filosófica o políticamente hablamos de formar para la LIBERTAD, en la
práctica enviamos mensajes de dependencia y moldeamos individuos cada vez más
sumisos, más subordinados...
Educar para la autonomía, para la libertad
es aprender a no depender de los demás sino cuando las circunstancias lo
imponen, en independizarse paso a paso de la tutela de los mayores y de las
fórmulas, es valerse por sí mismo, conducirse de acuerdo con la propia
conciencia y en base a sus valores. La autonomía, se aprende en una familia, una
escuela, una sociedad, que practica la discusión en la diversidad de opiniones,
que utiliza la razón y la inteligencia, que cree en la trascendencia del hombre
y en su poder de asimilación y superación, que reconoce las limitaciones
individuales y la fuerza que genera la suma de acciones coherentes y algo más la
capacidad para superar obstáculos y asumir riesgos.
La LIBERTAD en su
estricto contenido, es una entelequia. El individuo formado para la
independencia y la autonomía se acerca a esta utopía, utopía que ha hecho crecer
a la humanidad desde la elemental condición de arrastrarse, hasta la de intentar
elevarse y volar. Pero, el ser humano, la persona, formada para la autonomía y
la libertad debe practicar simultáneamente un principio básico de su condición
social: la RESPONSABILIDAD.
Mientras más lejos ha llegado una persona o
un pueblo en su camino hacia la libertad, mayor será su responsabilidad personal
y social pues será más capaz de fijar los límites de su libertad frente a los
derechos de los demás. Ella nos señala las barreras que no debemos sobrepasar
ante el peligro de caer en el libertinaje y la anarquía.
Mantener la
balanza en equilibrio, es tarea difícil para los educadores. Nuestra sociedad se
mueve entre la sumisión y el vasallaje, la violencia y la anarquía. Tenemos sólo
un camino: conquistar la LIBERTAD y actuar con RESPONSABILIDAD.
Dra. LUISA ELENA VEGAS